viernes, 8 de septiembre de 2017

BIC


No se sorprendan: BIC se fabricó en España, y tiene estilográficas.


Pero está dicho ambiguo aposta. Clarifiquemos: son dos cosas separadas.
- Se fabricó también aquí, durante muy poco tiempo, casi al principio.
- Sus plumas son muy posteriores, chinas, o bien van con otra marca.

Pero es el adversario por antonomasia de la estilográfica.
No solo como medio práctico de escritura universal, sino que instauró el concepto de “usar y tirar”, opuesto al de la estilográfica.
Y merece un reconocimiento.
Si hemos publicado en el blog plumas no-españolas para entender su ámbito, por igual razón debemos conocer al causante de la total pérdida – mundial - de la hegemonía de la estilográfica.


Marcel Bich nació en Turín el 29 de julio de 1914, procedente de una familia noble del Valle de Aosta (Italia). Su padre, el barón Mario Bich, era un ingeniero italiano seguidor de Marinetti, amante de lo moderno, la velocidad y la tecnología. Su madre, una noble francesa. Pasó una parte de su infancia en Italia antes de mudarse con sus padres a España, y posteriormente pasó ya definitivamente a Francia, donde eligió esta nacionalidad y estudió Derecho.

Sus principios no fueron fáciles, tuvo que trabajar con 19 años como vendedor a domicilio de ropa interior y otros objetos. Con 20, entró en una empresa de artículos de oficina, de la que llegó a ser director tras cinco años.

Durante la II Guerra Mundial (1944), y junto a su socio Edouard Buffard, registraron la sociedad PPA (Porte-plume, Porte-mines et Accessoires) y comienzaron a fabricar en Clichy (suburbio de Paris) diversos componentes plásticos para artículos de escritura, recibiendo encargos de marcas como Waterman.

Marcel Bich, Edouard Buffard, y fachada de la empresa P.P.A.

En 1950 se interesa por el bolígrafo, reconociendo su enorme potencial, aunque por entonces carísimo y poco fiable. Adquiere la patente del húngaro Laszlo Biro en Argentina y dedica dos intensos años a estudiar detalladamente todos los modelos disponibles, encontrando una fórmula práctica para la tinta, y el ajuste de la bola en su punta, empleando maquinaria de alta precisión de la industria relojera suiza.
Lo arriesgó todo, en contra de todas las opiniones, y en 1953 lanzó el bolígrafo BIC CRISTAL.


Nació así la Societé BIC, que por consejo de la Agencia Francesa de Propaganda suprimió la “h” de su apellido (para evitar su malsonante fonética anglosajona), y con una masiva y audaz campaña publicitaria apoyada por la firma del ilustrador Raymond Savignac.
El producto tuvo un arrollador éxito, primero en Francia, luego en Italia en 1954, Brasil en 1956, Reino Unido, Sudáfrica y Oceanía en 1957, USA en 1958, y África más Oriente Medio desde 1960.

En 1961 el publicista Kevin Paucar diseñó el famoso logotipo (casi tan conocido mundialmente como el de Michelin).


En 1965 se autoriza el uso en todas las aulas por el ministro francés de Educación, Maurice Herzog.
La compañía salió a Bolsa en noviembre de 1972.

El concepto “desechable” ha sido la base de la filosofía y el triunfo de BIC. 
Nunca “inventó”, pero si desarrolló al límite los inventos de otros y los comercializó genialmente.

Así en 1973 lanza el encendedor desechable BIC (su inventor fue Jean Inglessi en 1934, con la botella de gas doméstico “Primagaz”, y “Cricket” los fabricaba – recargables – desde 1962). Al año fabricaban 290.000 unidades/día, y hoy unos cuatro millones/día, siendo el líder mundial.

En 1975 lanza la maquinilla desechable de afeitar, y hoy ocupa el segundo lugar en el ránking.

Pilas, Tipp-Ex, teléfonos móviles, y un largo etcétera.

En 1980 lanza la tabla de windsurf Dufour “Wing”, y al poco el kayak “Bilbao”, creándose la división BIC-Sport ya que cambian la filosofía del “usar-y-tirar”.

Mechero, Cuchillas de afeitar (3) desechables, tabla de surf Dufour “Wing”, y kayak “Bilbao”

Su único “fracaso” empresarial fue en 1988 con los perfumes (tamaño y actuación tipo mechero). Pese a su precio de 20 F, lo efímero no cuajó en la cosmética. Con todo, no dejaron de producirse hasta 1991.


Personalmente, Marcel Bich tenía un perfil aristocrático y gozaba de lo refinado y tecnológico, apuntando a facilitar la vida fácil y cómoda.
Se casó tres veces y tuvo once hijos. Nunca quiso acercarse a la política y eludía a la prensa. Buscaba la tranquilidad en sus aficiones: el golf y la  navegación, ya fuera en solitario o en regatas.
Precisamente en regatas participó, con su yate “France”, en la Copa América de los años 1970, 1974, 1977 y 1980.

Marcel Bich al timón, y conversando con el rey Juan Carlos.

En Junio de 1993 le dio el relevo a su hijo Bruno (que había estado al frente de la filial en USA), y falleció en Mayo de 1994 a los 79 años.
Hoy, el parque de la Sede Social tiene su nombre y su busto.

Una de sus últimas fotos, y su busto conmemorativo.

Hoy, el Grupo BIC está presente en 160 países, todos sus productos pueden ser promocionales, y en Escritura – lo que nos interesa – ocupa el nº 2 del ránking mundial.
En 1997 adquirió Sheaffer, y Stypen en 2004.


España: los hermanos Vila Sivill habían adquirido la tecnología de la inyección de plásticos y profundizado en la mejora del bolígrafo “Continua”, que les había causado un buen estrago.
En Mayo de 1953 patentaron (Pat. Nº 36.384) un nuevo modelo, justo antes de que se lanzara en Francia el BIC ”Cristal”.

Al querer abordar el mercado español, la empresa francesa llegó a un acuerdo: los plásticos se fabricarían por los hermanos Vila Sivill, mientras que las cargas francesas se importarían por la recién creada Mercantil Laforest, S.L. (c/ Manuel de Falla, 19 de Barcelona), con un 20% de Establissements Laforet S.A.R.I. y un 80% de un agente de aduanas de Puigcerdá en los Pirineos, sitio por donde (¡oh!) entraban las cargas.

Pero Manufacturas Vila Sivill no llegó a superar los dos millones de bolígrafos al año, y sus precios unitarios eran superiores. Tampoco querían dedicarse en exclusiva a BIC.
El contrato se rescindió en enero de 1958, fabricándose en adelante las piezas plásticas por la empresa Asmalibar, S.A. que tenía una maquinaria apropiada, y el montaje por la empresa Condo Caritá.
Desconocemos cuando acabó este proceso, pero suponemos que al liberalizarse las importaciones desde 1959, aunque Laforet continuó siendo el distribuidor en España por un tiempo. 


Veamos la evolución de los “escribidores” BIC:

Para el bolígrafo BIC “Cristal” se utilizó la forma del lápiz exagonal, en plástico poliestireno, transparente para que se viera el contenido de tinta remanente (y porque se ahorraba teñirlo), y la fórmula “desechable” que evitaba el progresivo desgaste de la punta y sus consecuentes manchones de acumulación.
Así puso en el mundo el primer bolígrafo fiable y barato (7,- Ptas.), que nadie duda en prestar o lamenta perder, y capaz de escribir 2 Km = 232 cartas DIN A-4 (¡ojo! un lápiz HB es capaz de escribir más de 50 Km).
En su primer día de fabricación se produjeron 10.000 ejemplares, al tercer año se producían 250.000 diarios, y hoy se fabrican al día 14 millones (20 en total de modelos BIC), que representan una buena montaña de desperdicio plástico…

Su impacto ha merecido que figure en las exposiciones permanentes del Centro Pompidou de Paris y el MOMA de Nueva York.

Parece que fue en 1958 que apareció el BIC “Naranja”, y toda una generación recuerda el eslogan:

BIC Naranja escribe fino, BIC Cristal escribe normal,
Dos escrituras a elegir.
Bic, Bic, Bic-Bic-Bic


Hoy “el BIC” se encuentra con tinta azul, negra, roja y verde, y en grosores de trazo de 0,7 - 0,8 - 1,0 - 1,2 y 1,6 mm.

Para efectos publicitarios y promocionales se tiene la versión redonda:


Incluso los hay conmemorativos, en acabados dorado y plata, que se denominan “Shine” (aplicable a todos los modelos, a medida que cumplen años significativos).


El agujero en la punta del capuchón de propileno se introdujo en 1991 como requisito para evitar ahogamiento en caso de tragárselo.

También mencionar que la punta empezó siendo toda en latón, y se fue sustituyendo la valiosa aleación por plástico “dorado” en la parte no necesaria (hablamos de millones, y un micro-ahorro es mucho).


En 1955 aparece el BIC “Bolsillo M-4” (M-5 con capuchón metálico) con recambio roscado, que el autor recuerda como magnífico para esconder “chuletas” cortas y enrolladas, que a un suave golpe bajaban a la zona transparente, y con un golpecito en la contera se atascaban arriba, escondiéndose (así, con tantos M-4 necesarios, los exámenes resultaban muy coloristas…).

Sobres españoles con recambio roscado para el anterior modelo.
El izquierdo hace referencia a la empresa Cliper (?), aunque ambos son de Laforest, el derecho localizándola en Tarragona (?) y ya con bola de carburo de tungsteno (que se introdujo en 1961, muy posterior a la del Parker T-Ball de 1957)

En 1956 (1955 según un anuncio del Paris Match) aparece el primer retráctil, el “M 10 Click” (aún en producción), cuyo nombre procedía del ruido al actuarlo, y se derivaron multitud de modelos retráctiles que han ido desapareciendo…


…salvo el retráctil de cuatro colores, aún en producción, y ya con variante “Shine”.




Respecto a las estilográficas, BIC al principio no las consideró (¡las estaba haciendo desaparecer!) hasta que PILOT sustituyó la punta de sus roller “V-Ball” de tinta líquida por un plumín de punta en chapa doblada, creando sus “V-Pen” desechables.


Esto ya era algo diferente y merecedor de su atención: no sólo las hacía un competidor, sino que era desechable.
Las puso un plumín con punto duro (Pilot también lo hizo), y las fabricó en China (ver inscripción en el clip).


Tanto unas como otras son plumas (con código de barras impreso) con una enorme cantidad de tinta, y con la capacidad de estar sin usar muy largo tiempo y escribir de inmediato.
Los plumines son mínimos – apenas se introducen en la boquilla – y se sujetan al alimentador mediante pestañas laterales dobladas.

Si a estas estilográficas identificadas como “BIC” añadimos las “camufladas” Sheaffer y Stypen, vemos que BIC si tiene plumas.





Miguel Huineman


Los datos y fotos han sido mayoritariamente recopilados de la web, en particular de la propia página “BIC World” (en Español).
La foto de Bich hablando con el rey es del periódico El Mundo.
Los detalles de la parte histórica española se han obtenido del borrador (en Español) de D. Albert Verdaguer Vila-Sivill, autor del libro (en Catalán) sobre su abuelo: “Josep Vila Sivill (1904-1967)” de Rafael Dalmau Editor.

5 comentarios:

  1. Hola Miguel. Muy interesante todo los que cuentas sobre la mustinacional del bolígrafo. Es verdad que Bic nunca ha amado las estilográficas. No obstante, después de la adquisición de Stypen fabricó durante algún tiempo (poco) la Stypen Up!, una pluma retráctil con un sencillo y eficaz sistema de ocultación del plumín, a la que lo único que le hizo fue grabarle el capuchón con su nombre en el mismo lugar donde antes iba el de Stypen.
    Actualmente, además de los modelos desechables que mencionas, pueden encontrarse en el mercado (al menos en Internet) otros dos modelos de estilográficas Bic: la X-Pen y la Easy Clic. La primera es también un modelo de Stypen. La segunda, que posee un sistema de inserción de cartuchos tan sofisticado como inútil, no parece tener el mismo origen e ignoro cual es su historia y donde se fabrica. Un saludo

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    1. Gracias, JM. Terminas la saga (solo me sabía la UP!), aunque por Stypen, habría que mencionar las CREEKS. Yo tenía que terminar una larga entrada que solo entra, con calzador, por haberse fabricado un rato en España, y tener plumas. Tampoco menciono las Sheaffer (sin apóstrofe).

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  2. Pregunta tonta: la mascota de Michelin se llama Bibendum, ¿tiene nombre la de Bic?

    Por cierto: los Bic Cristal también vienen, desde hace no mucho, en colores celeste, violeta, rosa y lima. Creo que la gama se denomina "Fun".

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  3. ¿Alguien sabe la razón de agujerear la bola del 4 colores, con la que pierde toda la gracia y originalidad?

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    1. Ponerle una cuerda o cadenita, y colgarlo del cuello.

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