sábado, 25 de abril de 2020

Bolígrafos Inoxcrom 1 - Iniciales


Inoxcrom saca su primer bolígrafo en 1961, haciendo juego con su estilográfica principal, y lo denomina “B55”.


Desde entonces todos los modelos conjuntados se han denominado “P” la pluma y “B” el bolígrafo (hay más: “L” el portaminas (lápiz), “R” el roller,…).

Así la marca hacía frente a la creciente demanda por el “nuevo” instrumento de escritura, que prometía muchas horas y kilómetros de servicio sin necesidad de recargar, sin derrames, y nítido en firmas bancarias sin riesgo de manchas.

Desde su inicio con el BIROME en 1943, el bolígrafo había pasado muchas vicisitudes que lo tuvieron en trance de desaparecer, y a los primeros españoles (y a la vez, europeos) les pasó igual: Regia y Dalvi.
Se les secaba la tinta.

Aunque ya las cosas habían mejorado bastante, Inoxcrom no se la jugó con una tinta cualquiera, y optó por obtener una licencia fiable: la de Clooney Writers Ink, y la fabricaba en sus aún reducidas instalaciones en colores negro, azul, rojo y verde.
Las medidas y las tintas de las cargas cumplían la norma DIN16554, por lo que primero se llamaron de “medida universal”, y luego “STANDARD” (“DIN” por el público, al llevarlo escrito).


El éxito fue inmediato. Aunque la tendencia general era aún por las plumas, empezaron los juegos de “P+B” que fueron introduciendo los bolígrafos en los bolsillos del público, hasta llegar en el año 2000 a fabricar 150 millones anuales (el 67% de la producción), y exportar el 70%  a mas de 70 países.
Éstos son sus modelos iniciales.
B55

El primer modelo de bolígrafo Inoxcrom es también el último, llegando al cierre de IXC en 2017 (56 años), y merece describirlo con detalle porque en su existencia ha visto a todos los demás de la marca, y todos los desarrollos de las cargas.

Estuvo inspirado en el Parker “Jotter”, pero ya vimos que algún acuerdo tuvieron ambas marcas, y además, desde que éste salió en 1954, todo el mundo andaba copiándolo sin infringir – demasiado – las patentes.
Se fabricó en colores negro, azul, rojo y verde (el blanco aparecería sobre 1969).

El primer “B55” con carga universal es fácilmente reconocible, aunque duró poco. Tenía el clip en “V” (Inverted Ridge) de las “P55” inserto en una ranura del capuchón, una tapa del extremo de cuerpo en doble tronco de cono, un pulsador corto, y un agujero pequeño en una puntera de boquilla larga.


Al poco se modificó de una forma apenas perceptible, pero sustancial: el pulsador se alargó junto a una tapa troncocónica simple que se apoyaba sobre la arandela de clip (que ya no entraba en una ranura), y la boquilla se acortó al aumentar el diámetro del taladro.

¿Por qué? – Porque Inoxcrom sacaba en 1968 una carga nueva siguiendo “la tendencia” de las Parker, que llamó “Gigante” (“Jumbo” en Inglés).


Identificada siempre con el “troglodita” (teóricamente, un gigante), esta carga de extremo cilíndrico tenía la punta “4” de mayor diámetro.
(Para los usuarios anteriores, se siguieron fabricando las cargas STANDARD  un breve tiempo, y si se tiene uno de ellos, es aún posible acoplarle una carga genérica).
Porque la carga Gigante inicial (con la “I” en el escudo) también varió, como muestra la siguiente foto. Además de la longitud metálica “3”, también hubo un aumento del diámetro de la punta.


Aparte de para crear una obsolescencia, desconocemos el motivo.

Sigamos con el “B55”: sobre 1972 cambiaba al nuevo clip “con surco y zapata punzonada” de las plumas “77 Gruesas”, pero manteniendo la tapa baja (versión central). Y sobre 1976 (siempre según los catálogos disponibles*), la tapa cónica se hizo bastante mayor con un nuevo pulsador, según la versión del ejemplar inferior.


Entre 1970 y 1976 aparece el “B55/M”, todo metálico y con el clip estándar, que se modificó al “Raya-con-dos-puntos” (abajo) sobre 1980, y  desapareciendo en 1990 por haber ya varios modelos similares en catálogo.


Es curioso comparar las dos tonalidades del acero.
Sobre 1982 el clip general de Inoxcrom volvió a cambiar, sustituyendo la zapata punzonada por una plástica negra remachada con dos puntos:


Con esta configuración se mantuvo hasta la desaparición de IXC en 2017, no sin antes haber tenido variantes en vivos colores denominados “55/Fiesta”.


Nota: sobre 1984 expiró la patente de Parker sobre su carga “T-Ball”, e Inoxcrom sacó la clónica, con el extremo en mecanismo de escape, y que se llamó “IN-IN” (Inoxcrom-Internacional).


Las cargas Gigante-Jumbo siguieron fabricándose por Scrikss-Turquía, gracias a los acuerdos que hubo en su día.



B001

El contraataque de Inoxcrom al BIC.


Solo tenemos noticia de este modelo “básico” por el catálogo de 1968, pues sería extraño que alguno hubiera sobrevivido, al no ser digno de heredarse.

El BIC estaba arrasando en el mundo, y en España los Hnos. Vila Sivill (Regia) habían producido su serie “Popular” Nos. 66,71 y 86 tras fabricar el BIC con licencia. Otras marcas también lo copiaban.

Este modelo llevaba otra carga, llamada EXPORT , de plástico transparente y sólo en tinta azul no-documental.




B003



Salió en 1966, y es bastante más sofisticado que el “B001”, con su actuación de pulsador, clip metálico y cuerpo en dos piezas, por tan sólo una peseta más que el anterior (6,- Ptas.)
Llevaba carga EXPORT, y solo sabemos que existió en “colores surtidos”.


B66 + B77( Primer modelo)

Con este modelo Inoxcrom comienza su profundo carisma por hacerse líos con la nomenclatura, a repetir nombres, o a crear nuevos sin seguir su propia definición.


El modelo debió surgir para acompañar a la “P66”, su “nave insignia” por entonces, pero el ejemplar grabado “66” (arriba) no existe oficialmente según ejecutivos de la marca (que no le conceden ni ser un prototipo).

Pero debe ser muy poco anterior a 1968, pues lleva una carga Gigante, y es también cuando aparece en catálogo el otro inferior de la foto grabado “77”, fabricado en colores negro, azul, rojo, corinto y verde.

Hemos colocado aquí al “B77” por fecha y por similitudes con los “B55/66”, aunque por nomenclatura debería ir en la siguiente entrada con sus homónimos, pero a los que no se parece nada.


Mod. 33

Seguimos con los nombres enrevesados, así que no decimos “B33” (que es otro), sino la nomenclatura oficial de catálogo. Salió en 1965.


Estructuralmente se parece al anterior: pulsador, cuerpo largo y boquilla corta, pero es todo-plástico y monocolor (negro, azul, rojo y verde). Iba equipado con la carga Gigante.

Mod. 44

No, no hubo un “B44”, pero ya puesto el anterior, seguimos igual.
Es básicamente el mismo, salvo que el cuerpo plástico lleva acabado cromado. Salió a la vez.


Los acabados iniciales añadían el amarillo, pero vemos que hubo posteriormente otros.

Mod. 44/M

Es como el anterior, con la boquilla también cromada y además rayada:


Aparece en 1967, y los tres modelos se reúnen entonces en la llamada “LÍNEA OBELISCO”:


Tuvieron mucha aceptación, llegando la “Línea” completa hasta 1986, y sin el “44/M” hasta 1989.

Una curiosidad de la “Línea”, y ya establecido el desmadre configuracional de la marca, está en analizar los diversos clips, donde en cada actualización de los troqueles de prensa, cambiaban el grabado:


No se piense que fue para establecer un control de configuración por lotes, porque no eran objeto de reclamaciones en garantía, ni tenían problemas de intercambiabilidad.


Probador (envase)

Aunque no fue estrictamente un modelo de bolígrafo, si fue un producto de Inoxcrom, y que muchos usamos como tal: el “Probador improvisado” en el que se suministraban las cargas “Gigante”.


El probador era cómodo y ligero. Si se perdía o pisaba, se perdía poco. Se veía el contenido remanente, y con desenroscar la tapa posterior (que era en los cuatro colores de la tinta, aunque el verde duró solo dos años), se daba la vuelta al recambio y se transportaba en bolsillo o cartera sin manchar. En el comercio, ni eso era necesario.






Miguel Huineman


* Además de los catálogos disponibles, donde faltan bastantes antiguos, se dispone también de las fotos de la colección privada de D. Manuel Cuadrado, que tuvo el acierto de ponerle etiquetas con nombre y fecha a sus ejemplares.
Pese a ello, quedan aún muchas ambigüedades.

viernes, 17 de abril de 2020

CONSIDERACIONES sobre BOLÍGRAFOS ESPAÑOLES


En repetidas ocasiones se nos pregunta sobre bolígrafos, y en ocasiones hemos preguntado nosotros.

A lo largo del blog tienen algunas entradas específicas, y siempre que hemos tenido ejemplares de bolígrafos (u otros sistemas de escritura), los hemos mostrado junto a las estilográficas que forman el grueso de la información.




Pero hay pocos datos. El bolígrafo no es tan proclive a ser coleccionado como la pluma, y consecuentemente su información.

Si además nos focalizamos en la producción española (vocación del blog), el resultado es mínimo.

Lo que es lamentable, habiendo tenido el primer bolígrafo europeo (Regia Continua), y dos empresas exportadoras gigantes (Inoxcrom y STYB) cuyo mayor porcentaje de producción ha estado muy en el bolígrafo. Y ha habido otras muchas locales.

Tenemos intención de mejorar en algo esto. Los lectores seguidores del blog paralelo (Plumasweb) habrán visto ya dos entradas genéricas sobre bolígrafos, aplicables al concepto estándar global – y por tanto publicables allí – antes de acometer el tema nacional.

Pero mientras estábamos recopilando información, los resultados iban siendo lamentablemente ridículos.

Muchos bolígrafos nacionales eran “cutres”, de calidad ínfima, y al agotar su vida útil –casi siempre menor de la prevista – simplemente se desechaban.




Nadie conserva “basura histórica”. Bueno,…casi nadie.
Muchas veces la información que tenemos y podemos presentar es pues en forma de anuncios o dibujos publicitarios.




Además, el grupo que formamos Plumahispana somos coleccionistas de estilográficas (ya me miraron raro, si), y los bolígrafos y otros “escribidores” disponibles nos han llegado de rebote. Forman una acumulación colateral sin perseguir marcas o modelos. Hay pues grandes lagunas en la disponibilidad de ejemplares.

Así, la intención de hacer una entrada sobre “BOLÍGRAFOS ESPAÑOLES” sigue pendiente de recopilar información.
Advertimos que aún falta “bastante” para ser algo serio.

Pero sí podemos empezar por las dos grandes marcas mencionadas, de las que además tenemos catálogos e información de los propios protagonistas.
Y es enorme, inmensa.

Iniciaremos esta nueva deriva del blog con INOXCROM, que es la más conocida (STYB ha estado más oculta al público al dedicarse básicamente a la promoción ).
En ambas marcas, y como las entradas de estilográficas han mencionado los bolígrafos a juego del modelo junto con las características generales, siempre que aplique se establecerá un enlace (“link”) a aquella, descargando la nueva entrada de descripciones repetitivas de versiones y variantes.

Pero hay más modelos de bolígrafos que de plumas.
En esta ocasión seremos más discretos con las descripciones. No vamos a duplicar las entradas.

Esperamos que sean de su interés.





Miguel Huineman

viernes, 1 de noviembre de 2019

DAMIÁ ONSÉS, fabricante de plumines




Damiá Onsés Ginesta empezó su relación con las estilográficas como viajante de la empresa Marquard y Ballesta, representantes de Conklin para España.

En 1930, mientras trabajaba en la casa Conklin, monta un pequeño taller en el barrio de Sants (c/ Teniente Flomesta, Barcelona), y en 1931 es nombrado representante de la casa Conklin en Paris.

En 1932 regresa a Barcelona para que su mujer dé a luz a su hija, y ya se quedan a vivir en Barcelona. A mediados del 1933 se trasladan a vivir al pueblo de Pallejá (a 17 km. de Barcelona) y monta una espaciosa fábrica en dicha localidad.

Fue el primer y mayor fabricante de plumines de oro en España, empezando con los genéricos “WARRANTED - 14 Cts – 585”.


También en 1933 empezó a producir los plumines “DOG” - su acrónimo - asimismo en 14 K (marcada la ley al costado izquierdo).




En general, el público prefería - fuera por conocer ya los importados, o tal vez por la garantía implícita en su grabado - los plumines marcados WARRANTED 14 Cts. Pese a ello, los D.O.G. no dejaron de producirse hasta 1948.

La Guerra Civil causó su movilización entre 1937 y 1939, reabriendo el taller en 1940, en lo más arduo de la postguerra, con fuertes restricciones eléctricas, inexistencia de maquinaria, y “cupos” mínimos para la obtención de oro y puntas de metales duros.
Con el Oro, los cupos oficiales eran ridículos: del orden de 2 Kg de oro de 24 K ¡al año!, y se tuvo que recurrir al estraperlo y al mercado negro de particulares, porque mientras la demanda industrial iba creciendo desmesuradamente, paralela a la ciudadana que necesitaba nuevas plumas estilográficas, la Autarquía bloqueaba la importación de plumines extranjeros, y limitaba la obtención de metales preciosos.
Fundían el oro fino (24 K), o el reciclado (normalmente de 18 K), en el taller, y lo aleaban con Plata y Cobre a los 14 K de los plumines.
Los puntos de Osmiridio se obtenían desde Inglaterra y Alemania.

En 1941 se amplió la maquinaria (3 cortadoras, 2 laminadores y 3 pulidoras), y con ella se pudieron fabricar en 1942 cien mil plumines. Por demanda y sin restricciones de oro hubieran podido hacer el doble, habiendo días que llegaron a los 1500 plumines.
A finales de 1946 el personal empleado, además del propietario que ejercía la dirección tanto técnica como comercial, estaba integrado por tres administrativos, nueve obreros y cinco aprendices.

En septiembre de 1948 entra a trabajar el hijo del dueño, Damiá Onsés Serrat, que dos años después se hizo cargo de la producción, quedando el padre a cargo de la gestión.


Para 1948 producían ya plumines troquelados con las marcas de casi todos los fabricantes o marquistas nacionales, además de los WARRANTED, e incluso en acero inoxidable.

Nota: a lo largo de las entradas del blog se han ido mostrando los plumines en cada una de las marcas.


La lista anterior nos fue suministrada por el Sr. Onsés (hijo) durante el Penshow de Barcelona de 2009.
Nota: Debe considerarse esta lista desde el punto de vista de la empresa, es decir, incluye a todos los que tuvieron relación con ella, ya fueran fabricantes de plumas o de fornituras, marquistas, o simples peticiones de prototipos.

Sabemos que en momentos de fuertes demandas, marcas como REGIA (Vila Sivill) o INOXCROM (modelo 66) le pedían apoyo, y también que marquistas e importadores le solicitaban “muestras” para considerar la viabilidad de sustituir los importados por nacionales.

En 1951 se transladaron a la calle Consell de Cent 444, 5º-1 de Barcelona.
Algunos lectores hoy se sorprenderán: ¿un taller en un 5º piso?
Sí, porque todo el edificio era para plantas industriales, y los riesgos laborales tenían entonces menos consideración.

Por ejemplo, la soldadura de puntos fue manual oxiacetilénica (soplete) hasta 1952, cuando el fundador viajó a Londres y trajo una máquina eléctrica de soldadura, aprovechando y añadiendo otra semiautomática para el corte de puntos.

El final de la Autarquía volvió a permitir la entrada de plumines varios, y el bolígrafo se había instalado firmemente. El uso de la estilográfica estaba en recesión.
Poco a poco la demanda de plumines disminuyó a medida que cerraban los fabricantes de plumas, pero la empresa se mantuvo fabricando otras piezas.

Cerró en 1984, y no ha vuelto a haber producción de plumines de oro en España.

El proceso de fabricación

Gracias a un vídeo grabado del Sr. Onsés fabricando unos plumines (desgraciadamente muy grande para incluirlo aquí), podemos extraer unas fotos del proceso y maquinaria, e intentar explicarlas.
(También es interesante leer antes aquí)

Laminado preliminar de lingotes de 14 K de su fundición:



Tras laminar tiras de oro de 14 K, éstas se revenían a llama de soplete y enfriaban en agua.
Corte de las bases a cizalla:

2º laminado.
La laminadora es diferente, el rodillo inferior lleva tres ranuras




Primera prensa, donde las bases se punzonan planas al perímetro y tamaño de plumín (Nº2, Nº5, etc) usando los troqueles de la derecha.
Se aprecian dos exteriores de bases ya troqueladas, que volvían a fundición.


El Sr. Onsés posicionando una plantilla en la 2ª prensa, que usaba solo troqueles macho, para marcarla.
A la derecha, troquel con marca “WARRANTED 14 Cts 585”


Todo el utillaje del paso. Atrás a la izquierda, diversos troqueles.
A la derecha, punzonando el agujero de ventilación.



3ª Prensa: curvado de plantillas en plumines.



Soldadura eléctrica del punto, en atmósfera de Hidrógeno.
Un anticlímax. Tras posicionar manualmente el plumín, se da al contacto, y en un instante en que brilla una minúscula luz, el punto queda soldado.



Tallado del punto

Entre 1931 y 1952, los puntos se tallaban todos a 0,90 mm (“M”)
Desde 1952 se emplearon distintos tamaños de perdigones de osmiridium para establecer los distintos grosores: XF (0,70), F (0,80), M (0,90), B (1,0), y 1,20 para BB, stub e itálicos.


Corte del punto
Inicialmente el punto se cortaba con un disco de cobre de 0,1 mm de espesor impregnado de carborundum y girando a 12.000 rpm. Esta operación se hacia a pulso sin ninguna guia.
A partir del año 1952 se empezó a cortar con la maquina semiautomatica y unos discos de carburundum comprados en Inglaterra (flecha).



Afinado del punto.
Se igualan las puntas, y se afina el punto según los distintos grosores, con una mezcla de esmeril y resina.



Como proceso final, se hacía un pulido general del oro del plumín con los usuales discos de algodón.




Curiosidades:
BEYTOL:  Pese a que nunca fabricaron el plumin “de dedal” (estilo Sheaffer’s Triumph), los anteriores clasicos si.




Nunca trabajaron con Montjoy’s.

Waterman-Hassinger – Los plumines no eran USA, los fabricaron  con la marca Waterman y la H en medio como se ve en en la foto. Hicieron dos modelos: el  2A y el 5A.
Debido a relación con la casa Waterman-Hassingar, Damiá (hijo) fue invitado a visitar las instalaciones.




Wiese:
D.O.G. produjo plumines tanto para Univex como para las Montblanc locales.
Los Univex fueron muy variados. Se equiparon con Montblanc, Degussa, y los Warranted (como el mostrado)




Montblanc-Wiese: D.O.G. fabricó seis modelos distintos, siempre con la marca Montblanc , tres clásicos y tres tipo flecha (#254/6).




Marquard y Ballesta:
Las Conklin españolas podían llevar un plumín de oro o acero dorado.




Para Markonk hicieron varios modelos:




PAN – Fabricaron plumines para estas plumas alemanas importadas por el Sr. Mittrach.




Pedro Boira:
El Sr. Boira fue el matricero del taller Onsés hasta 1937, en que se independizó, estuvo asociado con su sobrino Manuel Vaqué hasta que se separaron, y quedó en Pallejá fabricando plumines de oro (ver “Historia de Inoxcrom”).




En 1940 aparecieron otros talleres fabricantes de plumines de acero en Valencia y en El Ferrol (HISPANIA, fabricante mayormente de lápices), así como Talleres Rovira, que empezó en Reus la fabricación de plumines de latón, y en 1945 se mudó a Castelldefels (BCN) como “Industrial Rovira”, trabajando en acero inoxidable los plumines PLATINOR.
Luego fueron apareciendo otros fabricantes menores (hablamos de plumines, ya que de plumillas de acero hubo bastantes marcas).






Miguel Huineman


Agradecemos a D. Damiá Onsés Serrat su entusiasta y decidida colaboración, que en esta ocasión ha sido epistolar pese a su insistencia en que hubiera sido mejor personalmente.
Es conocido por todos los coleccionistas e historiadores por su disponibilidad, y también es un asiduo visitante del Penshow de Barcelona, donde muchos hemos hablado con él.

También agradecemos a D. Rafel Pujol los datos de los fabricantes menores, y por ser la persona que inicialmente consiguió el vídeo durante una entrevista al protagonista.

La primera entrevista, sin embargo, la realizó el Sr. Albert Domenech, y se publicó como “Historia del plumín estilográfico en España” en la revista Stylografía, creemos que en 1998.