Mostrando las entradas para la consulta Historia de Inoxcrom ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta Historia de Inoxcrom ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

jueves, 8 de noviembre de 2018

HISTORIA DE INOXCROM, S.A.


Manuel Vaqué Ferrandis, fundador de Inoxcrom, nació en Sant Andreu, Barcelona, el 29 de marzo de 1914 y falleció en Barcelona el 10 de junio de 2003 a los 89 años de edad.


(Foto obtenida de un catálogo de Inoxcrom)

En 1940 Manuel Vaqué se asoció con un tío suyo, Pedro Boira Mateu (hermano de Juan Boira Mateu, fabricante de plumillas desde 1918) que fabricaba desde 1935 plumillas en Pallejà, un pueblo cercano a Barcelona, para producir plumillas de acero inoxidable. Eran tiempos difíciles con penurias de todo tipo, Vaqué y su esposa iban en tren hasta el pueblo cercano (5 Km) de Molins y debían cruzar el río a pié, ya que aún no se había reconstruido el puente destruido durante la guerra.

Vaqué incitaba a Boira con iniciativas comerciales para ampliar, y a los dos años éste, harto, le cedió o vendió la prensa de troquelar. Pedro Boira continuó en Pallejà fabricando plumines de oro, y Manuel Vaqué trasladó a Barcelona – donde vivía – la fabricación de plumillas y plumines de acero inoxidable a un pequeño taller de la calle Londres, 102 bis, empleando para ello a una mujer y pese a las muchas dificultades para importar el acero especial 2R2 Sandwick-Aktiebolag de Suecia, materia prima básica para su fábrica.

En 1946 María Boix García, esposa de Manuel Vaqué, figura como titular del  taller de material de escritorio “IDE” (Industrial del Escritorio) en la misma dirección. Fabricaban plumillas y plumines de acero inoxidable, clips, y otros pequeños útiles metálicos para oficinas. Era un taller de unos 190 m2 equipado con 7 prensas de mano, 5 prensas eléctricas, 2 taladros, un  torno, una sierra, una limadora y 5 pulidoras. Para suplir la falta de energía eléctrica (restricciones de la posguerra) disponía de un grupo electrógeno, y trabajaban en él 6 obreros.

En julio de 1946 María Boix registró la marca “INOXCROM” para plumillas y lapiceros, aunque operaban (1950) bajo el nombre comercial de “INDUSTRIAL MAVA” (IM).

La fabricación de plumillas y de plumines de acero inoxidable fue un éxito gracias a su superioridad sobre las de acero normal. Especialmente los plumines para estilográficas tuvieron una gran aceptación por su magnífica relación calidad/precio.


En noviembre de 1952, y en un local contiguo al taller de su esposa, en la calle Londres 102, Manuel Vaqué instaló un taller de inyección de plásticos con los medios para la confección de los moldes y matrices necesarios.


En septiembre de 1953 se amplió y modernizó la maquinaria del taller. La mejora del suministro eléctrico permitió prescindir de grupo electrógeno y que todas las máquinas dispusieran de su propio motor eléctrico, suprimiendo así el anterior sistema de transmisión por eje elevado.

Como resultado de estas ampliaciones y reformas la empresa lanza al mercado una pluma estilográfica. El 3 de diciembre de 1953 un anuncio en el periódico “La Vanguardia” de Barcelona avisa la próxima aparición de una pluma estilográfica fabricada “por una conocida empresa barcelonesa”. La empresa es Industrial MAVA y la pluma es “la INOXCROM”, ratificada por un anuncio del mismo periódico del día 5 de diciembre.

Este primer modelo fue identificado – después - por el número “41”. Se trataba de una pluma inspirada en el modelo “21” de Parker, que por aquel entonces hacía furor en el mundo entero. Se puso en el mercado al popular precio de 100 pesetas. Su éxito fue total e inmediato.



El negocio marchaba tan bien que Manuel Vaqué, ante el volumen que este iba adquiriendo y, sobre todo, de las buenas expectativas de futuro, compró, en 1956, el taller de objetos de escritorio de Londres, 102 bis a su esposa, y junto con su taller de inyección de plásticos de Londres, 102, adyacente al anterior, y otros talleres paralelos en locales de las calles Riera Blanca y Mallorca, amplió con unos nuevos locales en la Carretera de Ribas, 535 de Barcelona. 

Este traslado parcial fue acompañado de un notable aumento de la capacidad productiva y es significativo que, por primera vez, Manuel Vaqué asume la titularidad oficial de toda la empresa.

En octubre de 1957 apareció en el mercado el modelo “55” que se popularizó rápidamente. El precio siguió siendo el del inicio, a pesar de la elevada tasa de inflación que padecía la economía española, y se mantuvo inalterable hasta octubre de 1965 que subió a 110 pesetas. De buen seguro que una de las principales causas del éxito de la pluma “INOXCROM” radicó en esa contención de precio junto con su buen funcionamiento.




La expansión del mercado llevó aparejada la aparición de nuevos modelos. A finales de 1959 salió el modelo “60” y, en marzo de 1960 el modelo “66”.

En octubre de 1961, María Boix solicitó la extensión de la marca “INOXCROM” para bolígrafos y  plumas estilográficas.

En 1961 aparece el primer bolígrafo “INOXCROM”, el modelo “B55”.


La tinta para los bolígrafos la produjo la misma fábrica bajo licencia de la empresa norteamericana Clooney Writers Ink. 
Entre 1962 y 1970 produjo, además, tinta para estilográficas de diversos colores bajo la misma licencia.


El aumento de la demanda conllevó un aumento de la producción. En abril de 1958 y en febrero de 1961 se produjeron dos grandes ampliaciones: la fábrica disponía ya de más de mil metros cuadrados de superficie útil y el personal empleado, entre técnicos y obreros, era de 53 personas.
Además había casi un centenar de “autónomos familiares” que se encargaban del montaje de las piezas. Se les llevaban las partes y se les recogían (además de llevarles la contabilidad), tras lo cual se comprobaban en fábrica. Un buen trasiego de camiones…
Con estas ampliaciones, entre ellas una sección para fabricar plumines de oro, la fábrica producía todas las partes que integran una pluma estilográfica (incluso el depósito de goma de la tinta), más los moldes y piezas para máquinas específicas.

La expansión de la empresa requería no tan solo el aumento de la capacidad de producción sino también el de la capacidad de comercialización. Desde el inicio de su fabricación el distribuidor oficial de “INOXCROM” fue Antonio Peretó Escardó, un agente comercial de Barcelona dedicado especialmente a material de escritorio y oficina; él mismo era marquista y distribuía plumas estilográficas con sus propias marcas (EXCELSA, KAISER, STHENO). Pero, al parecer, su red comercial no tenía la capacidad suficiente para satisfacer la creciente demanda de los productos “INOXCROM”.

Para resolver este problema a finales de 1960 Manuel Vaqué llegó a un acuerdo con Ricardo Gurina Pérez, propietario de la empresa comercial SOFFER HISPANIA RG, creada en 1955 y dedicada a la comercialización de objetos de escritorio por toda España (Ricardo Gurina era a su vez marquista-montador de las plumas KAPITAN, CAPITAN y SOFFER), para que esta empresa asumiera la representación exclusiva de los productos “INOXCROM” para  España, cosa que se hizo efectiva  a partir del uno de enero de 1961. 
Antonio Peretó mantuvo la representación exclusiva para los recambios.

El acuerdo entre Vaqué y Gurina incluyó – según testimonio del propio Gurina en un artículo publicado en la revista La Papelería, nº 55, 1993 – a Federico Jarque Serarols, uno de los propietarios de “Industrias Jarque y Cía.” empresa matriz de TALLERES AURUM de Barcelona, importante fabricante de todo tipo de componentes para estilográficas, tanto metálicos como de plástico, y que en esta época era un proveedor principal de los marquistas.

El acuerdo fue privado y a tres bandas, sin que se conozca cómo se formalizó. Al parecer INDUSTRIAL MAVA y TALLERES AURUM se encargaron de la producción de los bolígrafos y las plumas tanto “INOXCROM” como “SOFFER”, mientras la comercialización corría a cargo de SOFFER HISPANIA RG.

La expansión de la empresa exigía más inversiones y, en junio de 1964, Manuel Vaqué junto con otros dos socios crea INOXCROM, SA (INDUSTRIAL MAVA desapareció). El nombre INOXCROM como marca, primero de plumillas y después de estilográficas y bolígrafos, era tan popular como acreditado y seguramente este fue el motivo para escoger este nombre para la nueva empresa, sin abandonarlo como marca de sus productos.

Unos meses antes, en mayo del mismo 1964, Ricardo Gurina había constituido otra sociedad: SOFFER HISPANIA, S.A. (SOFFER HISPANIA, RG desapareció), con sede en el Paseo de Gracia, 92, que pasó a ser el domicilio social de la nueva sociedad.
Una vez transformadas en sociedades anónimas las dos empresas, el anterior pacto privado se materializó en forma de participaciones cruzadas de capital.

En la segunda mitad de los años sesenta Manuel Vaqué, Ricardo Gurina y Federico Jarque aparecen con frecuencia ostentando cargos de responsabilidad tanto en INOXCROM, SA, como en SOFFER HISPANIA, SA.
Al margen de estas operaciones quedaron Talleres Aurum e Industrias Jarque y Cía. (de las que se desvincularía Federico Jarque).

Este equipo directivo de tres personas bien avenidas y con responsabilidades relativamente diferenciadas – Vaqué como empresario, Jarque como técnico y Gurina como comercial – funcionará a las mil maravillas e imprimirá un mayor dinamismo a la excelente marcha que llevaba la empresa desde su fundación. Ellos convertirán, en pocos años, a INOXCROM, SA, en la mayor – con diferencia – empresa española en la fabricación de estilográficas y bolígrafos y, en treinta años, la situarán entre las “Top 10” del mundo.

En febrero de 1968 tuvo lugar, gracias a un aumento del capital, una considerable ampliación  de la capacidad productiva de la empresa mediante la sustitución de maquinaria antigua por otra mucho más moderna.
La producción se estimaba en unas 75.000 estilográficas con plumín de acero, unas 25.000 con plumín de oro y unos 500.000 bolígrafos.

La exportación comienza a ser importante respecto al volumen de la producción. Curiosamente, empezó por Tailandia.

En junio de 1971 parte de la industria se traslada a la calle Sagrera, 53 de Barcelona ocupando dos plantas de un antiguo edificio industrial (una vieja harinera cerrada en 1964) disponiendo de una superficie útil mayor de 2.000 m2 (más una nueva nave de fabricación en Montcada). Se amplió el capital, y la capacidad de producción aumentó a 84.000 plumas estilográficas y más de un millón de bolígrafos, cuya tinta se producía en una fábrica específica en Celrá (Gerona).

El crecimiento de la industria era ya imparable. En noviembre de 1982 una importante ampliación de capital situó este en 150.000.000 de pesetas. Las fábricas ocupaban ya 6.000 m2. con 174 empleados. Su producción se elevó a 8.000.000 de bolígrafos, 2.500.000 rotuladores, 500.000 lápices automáticos  y 150.000 plumas estilográficas, además de cargas y recambios.

Hasta mediados los años ochenta los modelos INOXCROM eran todos derivados del primer modelo “41”, todos ellos mantenían el diseño y los mismos materiales: capuchón de acero inoxidable y cuerpo de resina sintética. Poco a poco se fueron introduciendo detalles en oro, de mayor lujo (“66 ORO”, “77 ORO” y “88 ORO”).

Sobre 1985 se produjo un notable cambio tanto en los materiales como en el diseño. El diseño se moderniza abandonando las líneas inspiradas en los modelos Parker “21” y “51” y sigue la moda de las “plumas-tubo” (“77-finas”) que, desde la Aurora HASTIL, eran “lo más”, sobre todo las de laca sobre base metálica.



En 1989 y por el empeño tozudo de D. Manuel Cuadrado (que desde 1980 tenía poderes administrativos), aparecen las plumas “todo-plásticas” (UNO, 272), que para Vaqué eran una aberración, pero que admitían con facilidad una serigrafía con fines promocionales (por lo que fue apoyado por el genio comercial que fue Gurina), y que cambiaron drásticamente el esquema de beneficios, hasta el punto de que Vaqué más tarde comentaría a Gurina: “¡Qué suerte que Cuadrado nos llevara la contraria!”


Con lo anterior, y sin abandonar la ya establecida y reconocida marca “Inoxcrom” con sus “77-finas”, se crearon dos submarcas con la intención de englobar ambos extremos: la SAKYO, que englobaría las líneas plásticas y de estudiante, y la ANDREAS que sería la línea de prestigio.

La idea no resultó por oposición de los distribuidores, que habían invertido en promocionar la marca “Inoxcrom” y se negaban a echar todo por la borda y empezar de nuevo. En breve ambas submarcas pasaron a ser modelos de Inoxcrom.

Las tres líneas de producto (cabecera de un catálogo), y M. Cuadrado junto a R. Gurina en una feria, presentando las “Sakyo”.
(…más tarde sabrían que el nombre en Japonés significa: “el pueblo de al lado”)

Pero lo de crear “Líneas de Producto” gustó, ya que permitía abrir la oferta de modelos.

Así desde el 2000 y en lo sucesivo, hubo una separación bastante clara entre las series más populares englobadas en la FANTASY COLLECTION (272, UNO, etc.), la CITY COLLECTION con las series intermedias (Zeppelin, Pure, etc) y las series más lujosas en la EXCELLENCE COLLECTION (PARIS, WALL STREET, SIROCCO, etc.).
(Hubo una OFFICE COLLECTION para bolígrafos de consumo y otro material de oficina, sin estilográficas).
Asimismo iniciaron tímidamente las “Series Limitadas” (Sirocco Lisboa, Jewels), y las “Licencias” (con plumas de la Fantasy Collection destinadas al consumidor).
Parte de la fábricación se trasladó, en septiembre de 1992, a un amplio edificio situado en una zona industrial de la calle Torrent Estadella, 46/54 de Barcelona, lo que permitió una importante ampliación de las instalaciones, que continuó creciendo mediante la construcción de naves contiguas que fueron unificando la dispersa fabricación.
(Foto de Google Maps)

En el año 2000 empleaba 450 trabajadores con una producción total valorada en 55 millones de euros, el 12 % de esta producción correspondía a las estilográficas, un 11% a los rotuladores, un 14 % a los lapiceros mecánicos, un 67% a los bolígrafos y el resto a los recambios; de los 150 millones de bolígrafos fabricados se exportaban un 70%. INOXCROM, SA era una empresa integral, salvo las bolas de las puntas de los bolígrafos, todos los componentes de sus productos salían de sus talleres. 
El capital continuaba mayoritariamente en manos de la familia Vaqué y de un grupo de socios minoritarios entre los que destacaban Ricardo Gurina y Federico Jarque, pero desde hacía unos años en la gestión jugaban un importante papel profesionales ajenos a la propiedad.

En los años siguientes la expansión de la empresa fue constante gracias a la exportación, sobre todo de bolígrafos. En el año 2001 se exportaba a 70 países con delegaciones en Alemania, Francia, Italia, Gran Bretaña y  Estados Unidos.

En junio de 2003, a los 89 años de edad, falleció Manuel Vaqué Ferrandis y en pocos años le siguieron Ricardo Gurina Pérez (2004) y Federico Jarque Serarols (2010). El control mayoritario del capital de la empresa quedó en manos de los herederos de Manuel Vaqué, un hijo y tres hijas, pero no así su gestión, que como ya se ha dicho, estaba en manos “ajenas”.
En el año 2005 la empresa registró, por primera vez, fuertes pérdidas.

El resto triste y lamentable de la historia sigue y puede leerse en LA DESCOMPOSICIÓN DE INOXCROM, pero llegando el fin de lo que consideramos "la empresa Inoxcrom, S.A." en 2009.





Miguel Huineman

La presente redacción parte de la original de D. Rafel Pujol Marigot, que se publicó en la web inicial plumahispana.info, y ha sido corregida y ampliada gracias a las colaboraciones de D. Manel Vaqué Boix, hijo del fundador, y D. Manuel Cuadrado, directivo de Inoxcrom desde 1980 hasta que fue finalmente relegado de sus funciones.

lunes, 23 de marzo de 2015

Inoxcrom UNO y el mercado B2B "BITUBI"


 
Para el fundador Manuel Vaqué, la política empresarial siempre fue el fabricar la mejor calidad al menor precio, lo que solo podía lograrse automatizando la producción para independizarla de la mano de obra, y produciendo grandes series que permitieran a un corto margen unitario absorber los costes y las amortizaciones. Añadía el no gastar en publicidad (diferencia que siempre mantuvo con su socio Ricardo Gurina) pues “los gastos de publicidad los acaba pagando siempre el consumidor” vía el precio del artículo (en esto coincidía bastante con Manuel Portús, su competidor de Super T).
Desde Mayo de 1980 Manuel Cuadrado Pérez tenía plenos poderes administrativos en INOXCROM, S.A., y fue él quien descubrió las posibilidades comerciales del mercado publicitario, por lo que decidió  apostar muy fuerte en él, en contra de M. Vaqué - pero con el apoyo de R. Gurina - para quien cortar la línea de producción representaba encarecer el artículo (pensemos que por entonces se producían 400.000 unidades diarias) pues pocas empresas habían de comprar para publicidad cantidades que mantuvieran el ritmo de fábrica.

D.Manuel Cuadrado, acompañado por D. Ricardo Gurina, en una feria allá por el año 1989, cuando sacaron el producto SAKYO por su fonética, antes de saber que en japonés significa "la ciudad de al lado"
(Fotos cedidas por el Sr. Cuadrado, al no gustarse en la anterior del vídeo promocional)

La apuesta por el mercado publicitario fue uno de los mayores aciertos de la historia de Inoxcrom, provocando una expansión de su mercado hacia lo que entonces se llamaba “Regalo de Empresa”. El coste de la necesaria manipulación lo absorbía con creces el sobreprecio que se cobraba por la serie, sumando el hecho de que todo el proceso se realizaba “en fábrica” (sin subcontrataciones).

Esta decisión colocó a INOXCROM en los primeros puestos mundiales, ya que era casi el único fabricante en “marcar” publicitariamente, trabajando toda la superficie de todas las piezas en bruto, incluso usando procesos que implicaran temperatura. Se llegaron a modificar los moldes de inyección en función de las necesidades del proceso publicitario lo que, ya por sí solo, les permitió entrar en mercados tan difíciles como el USA.
Pintura azul sobre cuerpos de UNO en fábrica
 

Nació así el mercado de publicidad de empresas, llamado posteriormente "Bitubi" al pronunciar en Inglés las siglas "B2B" provenientes de "Business to Business", diferente del mercado a consumidor "Business to Customer" o "B2C".
Para este mercado de publicidad se creó el modelo UNO en 1989, con unas superficies amplias de cuerpo, capuchón y clip, que permitiesen resaltar los colores y marcas. Se empezó con el bolígrafo, instrumento de escritura mayoritario, continuando con la estilográfica y el portaminas.


Estilográfica y portaminas UNO-B2B 
 


A pesar de que Vaqué consideraba estos plásticos un contrasentido de lo que era un instrumento de escritura “como debía ser”, se recuerda una conversación entre él y Gurina que se saldó con la frase “que suerte que Cuadrado nos lleve la contraria”.
Pero Vaqué añadió en su política empresarial una exigencia a lo anterior: la MARCA. Nunca se aceptó ningún pedido de “marca blanca”, exigiendo siempre que “Inoxcrom” apareciese en todos los productos B2B que saliesen de fábrica, lo que podía ser un hándicap para el mercado publicitario, en el que la marca patente y explícita debía de ser la patrocinadora. Además, la Aduana Norteamericana exigía grabar SPAIN como origen del producto. Para ello, Cuadrado encargó que se corrigiesen los moldes para que la marca “Inoxcrom Spain” apareciese en alguna parte semioculta. Así en las UNO aparece por detrás del clip, al igual que en las posteriores SYDNEY y derivadas. En las coetáneas 272-SAKYO aparecía en la contera. Y siempre apareció en el plumín.

Marcaje en el posterior del clip de la Guinness, Cristal (posterior y frente) y contera de 272

 En las UNO-B2C para clientes individuales, sin este requisito, la marca aparecía ostensible en el labio del capuchón bajo el clip. Además, una vez establecidas, entraron en el catálogo B2C dando lugar a numerosas series propias Inoxcrom, además de prestarse bien a las “Licencias” (BRANDS) de diseñadores específicos (Agatha Ruiz de la Prada, Kukuxumusu, etc.).
Hoy siguen en producción.
Como comentario final, el autor no quiere dejar pasar un ejemplo de la 5ª Ley de Murphy: “Si haces algo al gusto de todos, a alguien no le va a gustar”. Tras hacer un artículo con enormes superficies marcables, aquí mostramos el ejemplo de la suma discreción promocional.

 
Miguel Huineman
 

Se agradece la participación de D. Manuel Vaqué Boix, hijo del fundador, que casi ha escrito la monografía, y de D. Manuel Cuadrado Pérez, mencionado protagonista, que ha revisado el texto y cedido sus fotos.
 

viernes, 16 de febrero de 2018

Inoxcrom WALL STREET (Revisada de la web)




Inoxcrom lanza este modelo súper-ventas en 1992.

Se trata de una pluma metálica en acabado acero derivada de la Sirocco, algo menor (14,3 cm cerrada), de la que hereda el plumín grande y su alimentador, la forma del cuerpo, el clip y ambos terminales.



La boquilla es de nuevo diseño, en forma de diábolo asimétrico y construida en plástico negro con numerosas depresiones esféricas que facilitan el agarre. Por delante lleva el anillo de la Caravel y Corinthian que actúa como cierre de click del capuchón, y por detrás un grueso anillo dorado (4 mm) grabado:

INOXCROM (rombo) SPAIN (rombo) INOXCROM (rombo)


La carga es mediante cartuchos estándar cortos, admitiendo dos (uno de reserva invertido), uno estándar largo, o un convertidor, que se montan en un manguito roscado de acero con junta tórica para evitar derrames de tinta y prevenir el afloje del cuerpo.

Tienen que pasar siete años antes de que en el año 1999 aparezca una nueva serie sobre las mismas piezas. Recibe el nombre MATT, y tiene las fornituras acabadas en gris mate. El plumín es de color acero. Los colores de cuerpo y capuchón son mates en Negro, Azul oscuro y Burdeos.



Pese a estar en mercado muy poco tiempo (dos años en catálogo), tuvo la variante (Licencia) Disney, con un dibujo parcial de la cara de Mickey Mouse. 




La segunda serie apareció en el año 2000 y se denominó TITANIUM (pese a no tener nada de este metal), con las fornituras en cromado brillante, plumín en acero y tres colores iniciales (Verde, Rojo y Azul).
Al contrario de la anterior, la serie ha sido muy longeva estando en catálogo hasta casi el final, apareciendo en colores Plata, Vino, Azul ceniza, Gris y Negro, siempre satinados.


En esta época, y conjuntamente con los modelos ATLANTIC y ZEPPELIN, Inoxcrom inicia una moda consistente en sacar nuevas “sub-series” que consisten exclusivamente en nuevos colores, y que pueden crear confusión a los coleccionistas.

La primera subserie en 2003 fue la Titanium EFFECTS, con los colores Plata destello, Azul destello y Burdeos destello (metalizados).

En 2010/11 apareció la Titanium MOMENTS, en Azul noche y Naranja, mientras la serie Titanium “normal” se limitaba a Plata y Negro (mate).
Titanium-2011 en Plata y Negro, junto con un bolígrafo a juego.


Titanium MOMENTS 2011 en Naranja y Azul noche 


Además de las anteriores, Inoxcrom lanzó en 2004 la serie ELEGANCE (inicialmente llamada LACA / ORO), con las fornituras doradas y plumín bicolor (con mayoría de plumines con los gavilanes plateados y cuerpo dorado).
Los acabados han sido numerosos, en satinado, rugoso o brillo, y con muchos nombres comerciales imprecisos como “cacao”, “piedra” o “pizarra”.





La pluma Wall Street ha estado siempre disponible para el mercado promocional (B2B), con numerosos ejemplos de logotipos serigrafiados en el espacio central del capuchón y/o en la joya terminal del capuchón.



Una particularidad de las plumas B2B es que no tienen que seguir los patrones convencionales, sin ser por ello “prototipos” ni nada excepcional.

Como muestra, la siguiente pluma B2B de la Real Casa de la Moneda (Fábrica Nacional de  Moneda y Timbre - FNMT), con el clip y anillo central en acabado acero, en vez de dorados, ni tampoco pintado cuerpo y capuchón.

La Wall Street siempre ha tenido bolígrafo a juego, y a veces, portaminas y roller.

Puede apreciarse que el bolígrafo y portaminas de la serie básica tenía la zona de agarre en plástico negro con hendiduras, mientras que para el resto era clásico.


Como con todos los Inoxcrom con mecanismos de giro, bolígrafo y portaminas son intercambiables. Basta desenroscar el portaminas e introducir una carga de bolígrafo con su correspondiente muelle, o viceversa.


Portaminas destapado listo para desenroscar el mecanismo
Transformado ya en bolígrafo, y mecanismo abierto para introducir minas.
Comparación entre la carga del bolígrafo y el mecanismo portaminas.


Para terminar, merece comentarse aquí que una pluma Wall Street entró en la historia por haber sido la que usó el Presidente de la Comunidad de Cataluña, Artur Mas, para firmar el Decreto de Convocatoria de la consulta soberanista (“Procés”) el 27 de Septiembre de 2014, en el Palau de la Generalitat.





A efectos estilográficos – otros aquí son superfluos – fue criticado por haber usado una “pluma de baratillo” (+/- 38€) en vez de una Montblanc 149 “de banquero”.

Deberían haberle apreciado que lo hiciera con una pluma barcelonesa, más cómoda, y ni de lejos la más ostentosa de las posibles catalanas.
Se habló incluso de exponerla en el Museo de Historia de Cataluña.
Lo cierto es que se usó una pluma que pertenecía a un pedido de la Generalitat por 50 unidades (+150 bolígrafos) que tenía el Escudo en la tapa del capuchón.







Miguel Huineman



Se agradece a quienes han colaborado en la elaboración original y en la presente revisión.
Las imágenes de prensa han sido obtenidas de la web, y en sentido horario provienen de ABC.es; El Mundo (13-3-2017); El País (22-7-2015) y El Periódico de Aragón (27-9-2014).

domingo, 13 de diciembre de 2015

PLUMAS SIN MARCA (NO-NAME PENS)


Durante los primeros años tras la guerra civil y en plena autarquía, España necesitaba seguir escribiendo y las estilográficas eran el instrumento preferido, porque mucho se seguía haciendo con plumilla y tintero. La mecanización de la escritura era mínima, la máquina de escribir era el máximo en las oficinas, pero la escritura manual predominaba por doquier. Los institutos, los pedidos, la correspondencia, la contabilidad industrial y bancaria, los documentos oficiales, ¡incluso los billetes de tren!, se escribían a mano.

La gente adquiría una pluma, cuyo coste no les era despreciable, y la atesoraba. La relación calidad-precio era fundamental, pero a veces la compra venía definida solo por el menor precio. Si añadimos que en su uso normal las plumas están expuestas a roturas y pérdidas en proporción directa a su número de utilizaciones, veremos que las reparaciones y sustituciones formaban una partida más en los gastos de escritura, por lo que no siempre se reparaba con piezas originales. Las “mezclas” abundan.
Florecieron así los “Montadores” de plumas, que compraban piezas genéricas allá donde las industrias las fabricasen, y ofrecían su producto a quien fuera donde fuera, que demanda local había en las papelerías y tiendas de material de escritura, aparte del “boca a boca” entre representantes y viajantes de la zona.
La falta de “marca” no era problema. Registrar una costaba dinero y tiempo, y representaba algo a lo que poder referirse y reclamar si el producto dejaba que desear, cosa harto frecuente. En ese tiempo y con ese dinero, mejor se fabricaban y vendían más plumas, que además podían ofertarse más baratas, vendiéndose más.
Fueron usuales las copias descaradas de plumas extranjeras famosas, aprovechándose del vacío legal existente, en un intento de dar aquello que el público deseaba y tenía vetado. Las copias más frecuentes, aunque no únicas, fueron de los clips Waterman o Parker, y las del por entonces novísimo plumín oculto (llamado “blindado”)
Copia de una Waterman Taperite
 
(Nota: Paralelamente, los comercios de prestigio ofrecían productos “garantizados”, compraban y marcaban con “su marca” aquellas plumas que mejor resultaban. Nacían así los “Marquistas”, normalmente con poca infraestructura comercial hacia terceros a nivel nacional, limitándose a la venta en sus propios establecimientos (grandes almacenes, cadenas, etc.). Luego se incluirían en este grupo además aquellos montadores de éxito, con prestigio ganado por calidad y servicio, y que vendían a las otras papelerías y tiendas de material de escritura sin la dimensión de los anteriormente mencionados, pero que representaban un sector importante del mercado de demanda. Pero estas plumas de marquistas “tenían marca”, y no son a las que se refiere este capítulo).
Tenemos pues así un legado de plumas sin identificación e inclasificables. Muchos coleccionistas me han preguntado sobre ellas, a veces incluso urgiéndome a que investigara su origen. Digámoslo aquí claro: no vale la pena, y es tiempo perdido. Si los propios montadores no dedicaron tiempo a dejar constancia escrita alguna, mal la encontraremos hoy, y con las mínimas cantidades producidas por modelos “de fortuna”, muchos de mínima calidad, menos aún merecen.
Algunos industriales produjeron piezas, otros (incluso porteros de fincas) montaban plumas con ellas, y se vendían como se podía. Fin de la historia.

Pluma sin nombre muy similar a otras ICSA, Labor, Poker y Seiman.
Probablemente con piezas de Industrial Gispert.

 Pero hay dos temas a puntualizar sobre ellas:
 
a) los malentendidos que hoy pueden producir, y
b) las diversas calidades. 

Malentendidos
Se ve últimamente mucho en las ventas por la red de plumas sin marca que se ofrecen por la marca de su plumín, aparte de las actuales chinas “de la prestigiosa marca alemana Iridium Point”, que aunque pongan “Germany”, siguen siendo chinas.
Tenemos así las plumas llamadas “Inoxcrom” por llevar uno de los plumines genéricos de acero sin punto que promocionaron a Vaqué y a su marca Inoxcrom entre los años 1946 a 1953. Luego de sacar su propia pluma, Vaqué dejó de fabricar plumines, y así logró que cerraran muchos montadores sin nombre (y fabricantes con nombre, algunos tan famosos como Vila-Sivill) que podían restarle ventas a su propio producto.
Varias estilográficas sin nombre con plumines Inoxcrom. La segunda es de carga por palanca, y lleva un capuchón de Regia. La última es de carga por botón, y el resto son aerométricas. Varios de los plumines han perdido su pátina dorada original (todos eran “Gold Plated”)

Dos plumas con piezas de un mismo proveedor y plumines Inoxcrom 0 y 2
El plástico es similar al PVC, de tacto graso con cierta elasticidad, lo que no ha evitado numerosas grietas en las zonas sometidas a presiones.

Calidades
Las plumas sin marca eran generalmente de baja calidad. Pero ahora puntualizamos: generalmente, no siempre.
Las dos plumas de la foto anterior son de calidad ínfima. La mayoría de las portadoras de plumines Inoxcrom eran de baja calidad.
Por materiales, se usó de todo por estar en una economía que ofrecía poco. Se conocen plumas testimoniales en asta y en madera, que de por si impedían la producción elevada y rentable.
Pluma en asta de toro con plumín Inoxcrom. Estando sin estrenar, el capuchón tiene una rotura en la base del clip por la presión de montaje. La rosca del cuerpo tiene “pelusa” al ser un material orgánico. 

Ya dentro de lo razonable se encuentran plumas de baquelita, un material frágil y pesado que no es idóneo para plumas. A continuación se muestran dos ejemplares en piezas de baquelita idénticas, uno de los cuales monta un plumín de cristal, rígido y suave, pero muy fácil de desportillar al más mínimo golpe.
 
Hubo plumas discretas, que pudieron dar un buen servicio durante un periodo limitado, como la que se muestra a continuación, que pese a no tener marca se denominaba pomposamente “Modelo 1133 D” y tenía el nada despreciable precio de 62 Ptas.
 
Hubo plumas clásicas (ésta con un plumín francés barato)
 
Pero hubo montadores que intentaron hacer un trabajo serio y de calidad, que utilizaron buenos materiales como el celuloide, y acordemente instalaron plumines de oro de 14 quilates, mayoritariamente de Damiá Onsés, aunque había otros, como los de Pedro Boira Mateu – cuñado de Vaqué – que los fabricaba desde 1935.
Estas plumas merecen reconocimiento por su calidad y belleza, casi siempre llevan un plumín más flexible de lo usual hoy en día, y pueden usarse muy dignamente si se quiere usar una “española” sin riesgo de perder o malograr un modelo de la colección. Eso sí, después de los años, la mayoría necesitará de una puesta a punto.
Dos plumas sin marca con plumines de oro. La superior en celuloide con clip “tipo Waterman”, la inferior en baquelita moteada y clip “tipo Dalvi”. Ambas de carga por botón.

Pluma sin marca con plumín de 14 quilates

Pluma sin marca con plumín 14K ORO DOG (acrónimo de Damiá Onsés Ginesta)

Pluma en celuloide idéntica a un modelo Cervantes (y a otro Admiral), incluso con el característico clip, con un plumín Warranted de 14 K, pero sin marcar.

Para terminar, una selección de plumas sin nombre en celuloide
 
 
 
 
Miguel Huineman
 

Se agradece a quienes han prestado sus colecciones para fotografía