lunes, 24 de octubre de 2016

CONKLIN – Marquardt y Ballesta, S.L.


Marquardt y Ballesta, S.L. (Pza. de Ramón Berenguer el Grande, 1 de Barcelona) era la representante de la marca norteamericana CONKLIN para España.
(En 1948 registró la marca MARCONK, ésta claramente nacional, y tuvieron también plumas genéricas de baja calidad identificables exclusivamente por una vitola con “Marquardt y Ballesta, S.L.”).
Es probable que tras la Guerra Civil española, con las restricciones a las importaciones impuestas por la autarquía, y con la II Guerra Mundial en curso, adquiriesen de terceros unas plumas de celuloide para mantener la marca y su prestigio, aunque su única trazabilidad fué mediante las vitolas (sin grabados en la pluma), y que nada tuvieron que ver con las plumas “Nozac” salvo el ser de carga por émbolo.

Conklin, por su parte, había ido disminuyendo de calidad y ventas, vendida, transladada a Chicago, y cerrando a principios de los años cuarenta.


Pluma marmolada con un gran visor de tinta reticulado en “espina de pescado” (herringbone) y plumín Warranted 14K (fabricados por Damián Onsés). Clip genérico de fantasía.
Sello de Aduanas “Nacional” y vitola indicando el modelo “304” (precio no marcado).

Pluma en tamaño “cadete”, también con un gran visor de tinta, esta vez en helicoide. Plumín “Warranted” de 14K. Clip genérico de rodillo.
Sello de Aduanas “Nacional” y vitola indicando el modelo “302” (precio  marcado en tinta pero borroso e ilegible).


Sello central de las vitolas anteriores, y única indicación de la marca de estas plumas…

…que de otra forma serían indistinguibles de esta otra “sin marca” (y que en su momento pudo tener la mencionada vitola).


Con la llegada de los plásticos inyectados (c.a.1956), Conklin (Marquardt y Ballesta, S.L.) saca tres nuevos modelos, muy similares.

El primero tiene un capuchón plástico con un clip muy característico, de chapa plegada “en tejadillo”, que en su base ensancha en dos pletinas que forman un enganche oscilante en el capuchón (las ranuras de éste lo permiten al estar sobredimensionadas), haciéndose la presión mediante un fleje de acero empotrado al capuchón bajo el “tejadillo” y grapado a éste.
Las pletinas iban grabadas “CONKLIN” en el lado izquierdo y “C.00” en el derecho.

Un anillo próximo al labio y una chapa circular en el extremo completan el capuchón.
Hubo varios colores de plástico, y en variante dorada o cromada.

La boquilla tiene una apertura casi cuadrada, con un plumín “en uña”, en este modelo de acero dorado (con iridio), grabado:
Conklin
C.01

La unión boquilla-cuerpo se hace mediante un anillo partido y con nueve incisiones, que realiza el cierre a presión del capuchón.

En el cuerpo, bajo el anillo, el plástico lleva el grabado: 

CONKLIN – TRADE MARK – PAT 

El cuerpo acaba en una larga contera roscada que encierra el pulsador de carga transparente. La contera se remata con otro disco circular metálico.



Las plumas se vendían en un estuche plástico trapecial, y con una etiqueta dorada, ambos con la marca.


Los otros dos modelos tienen un capuchón metálico, y la única diferencia entre ambos es que uno estaba cromado y el otro era dorado.
Iba decorado con doce grupos de cinco rayas que acaban antes de un labio liso, grabado “CONKLIN”.
El clip dorado es trapecial liso, sujeto al capuchón de forma estándar por un tapón dorado y rehundido, a su vez igual al del extremo del cuerpo, que por lo demás es idéntico al de capuchón plástico.
El plumín en ambos modelos es de oro con iridio, grabado:
Conklin
14 KT

Para terminar, mencionar que Conklin (Marquardt y Ballesta, S.L.) también comercializaba su propia tinta, aunque es de suponer que, pese a lo que dice la etiqueta, no fuera fabricada “por” ella, sino “para” ella, por uno de los muchos fabricantes de tinta que había entonces.





Miguel Huineman

Con agradecimiento a los que han suministrado sus fotografías.

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