Mostrando entradas con la etiqueta Celuloide. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Celuloide. Mostrar todas las entradas

viernes, 3 de junio de 2016

REGIA (Vila Sivill) III – TORPEDO (en celuloide)


Presentamos en esta entrada las plumas ahusadas de REGIA en celuloide, por entonces llamadas “torpedo”.

En la presentación se dijo que REGIA era una de las marcas españolas que menos copió a otras marcas extranjeras.
Al empezar a leer esta entrada, se pensará que dada la similitud con las Sheaffer’s “Balance”, se trata de una falacia.
Se especificó “que menos”. Algo sí que copió para satisfacer la intensa demanda de la moda.
Arriba una Sheaffer’s Balance de palanca.
Abajo, una Regia de botón, menos cónica. El celuloide español es más rojizo.


Ya vimos que en 1929, Sheaffer’s había sorprendido a todos con este diseño, forzando nuevos diseños en todos los fabricantes que de la noche a la mañana se habían quedado obsoletos con sus plumas rectas.

(Recordemos además que esta forma de estilográfica era necesario fabricarla en celuloide, ya que la ebonita no admite los finales ahusados).
Font Pelayo patentó en España el modelo “torpedo” en 1930, y los hermanos Vila Sivill por entonces trabajaban allí. Es lógico pues que al producir sus estilográficas, incorporaran este modelo.
Una variedad de ellos, en un amplio abanico de tamaños, ligeras diferencias, y todos con el mismo “estilo”.

Veamos las plumas:

Una “825”. Grande, anillo grueso simple, de carga por botón, en color carey oscuro.

Otra “825” en el típico celuloide “filamentoso”.

Y otra “825” en jaspeado.
Es de notar que el relleno del grabado del cuerpo es en un amarillo-dorado, en lugar del usual blanco (ver foto de cabecera).


Una pluma  en celuloide de “galones” (“chevrons”) y carga de botón, con un clip parecido al de la penúltima de la foto de conjunto mostrada arriba, pero con un anillo simple y delgado. La boquilla es diferente, con una pestaña terminal.

Regia “826” de la cabecera, con un clip diferente y un anillo con dos leves surcos. Carga de palanca.

Regia “828” de carga por botón y clip Sheaffer’s, con tres anillos, el central más ancho que los exteriores. Color “carey” oscuro.

Pluma negra similar a la anterior pero con clip diferente.

La pluma mayor de la anterior comparativa (arriba) se califica de “oversize” con sus 15 cm. Celuloide “filamentoso”, anillo simple con dos surcos, y carga de botón tapado por una contera negra.


Pero al pasar el tiempo y afianzarse la marca en el mercado, las plumas fueron evolucionando hacia modelos propios. 

La pluma siguiente se clasifica dentro de las “torpedo” pero es en todo diferente a las “estilo Sheaffer’s”.
En un celuloide rayado transversal con los extremos ligeramente romos, carga a palanca, clip triangular marcado con la corona y la marca en vertical. Ancho anillo con seis leves surcos. Boquilla troncocónica.


Otra pluma de carga a palanca, con los extremos más puntiagudos, dos anillos en el capuchón y un clip paralelo, también marcado con corona y marca en vertical.

Terminamos con una pluma en celuloide pero que ya preconiza las acrílicas que llegarían poco después.
Carga por botón, y el llamado “clip militar” (¡vaya, también fue un invento Sheaffer’s!), que permite que la pluma se hunda en el bolsillo del pecho y pueda abotonarse lisa la solapa.


   

Miguel Huineman 

Se agradece a quienes han prestado sus colecciones para fotografía.

viernes, 13 de mayo de 2016

MONTJOY'S de celuloide SIN CLIP ("de Señora")




En la “Historia” ya se dijo que Montjoy’s es una de las marcas que más plumas “de señora” produjo.
Nos referimos a “modelos”, obviamente, porque si hablamos de cantidades brutas, Sheaffer’s abruma a cualquiera, e incluso dentro de las marcas españolas, Inoxcrom ganaría también en plumas “femeninas”, pero ambas son con variantes derivadas de unos pocos modelos. 

Puntualicemos: se consideraba “de señora” una estilográfica pequeña y sin clip. Tomémoslo como una definición. 

Entendemos que el clip puede engancharse dentro del bolso, y ellas prefieran que tenga una borla para localizarlo por el tacto.
Pero ninguna Montjoy’s tiene borla. Ni siquiera anilla…
(Si nos ponemos, la única Inoxcrom “femenina” con borla es la Chantal Thomass, y tampoco ninguna Sheaffer’s desde que abandonaron las “Flat-Top”).

Y pequeña. Los accesorios de mujer eran pequeños, con tendencia a ser mínimos, con lo que se convertían en macro-incómodos (considérense los relojes).
Las plumas Montjoy’s de señora eran minúsculas, y su carga de tinta ridícula.

Comparemos con una Inoxcrom 55 (equivalente a una Parker 21):
Incluso en la mano “fina y delicada” de una señora, la pluma se le escapa si no monta el capuchón. Pero lo marcaba la moda elegante de los años 30’s, y se asumía. Afortunadamente hoy ya no. 

En las entradas anteriores hemos ido presentando ya algunas de estas mini-plumas, sobre todo en las de ebonita, y también en las de celuloide “rectas” (pero éstas con clips), de forma que no las repetiremos aquí. 

Abramos una pluma como la de la anterior comparativa. La longitud cerrada es de 9,8 cm; de boquilla a extremo del cuerpo 8 cm, y el ancho mínimo de la boquilla es de 5 mm.

Afortunadamente para las señoras de entonces, no todas eran tan extremas. La siguiente, en el mismo celuloide, es algo mayor.

Un juego de pluma y portaminas ojivales cortos y rechonchos que podríamos definir “de golf”, por ser muy apreciados – sobre todo el lápiz – entre los practicantes de éste deporte para ir apuntando el juego.



Otra pluma de las mínimas, en otro color.


Y otra en el celuloide verde jaspeado “tipo Sheaffer’s Radite”.


No es apreciable en la foto, pero esta pluma es algo mayor.


Y de la misma longitud (tamaño medio), pero bastante más gruesa, es ésta que hoy podemos considerar “cómoda”.


Una ojival ligeramente mayor que la anterior “de golf”, en un celuloide espectacular por sus irisaciones (que se pierden en la foto).


Y terminamos con una pluma sorprendente por la forma del capuchón y su boquilla minúscula. Pese a tener un grosor aceptable, debe sujetarse entre boquilla, rosca y cuerpo (con el capuchón montado), con lo que el escalón molesta.

Una pena, porque es atractiva, y en el magnífico celuloide anterior.






Miguel Huineman


Con agradecimiento a quienes han prestado sus colecciones para fotografía.


viernes, 29 de abril de 2016

THE MONTJOY’S DESK PENS



No, no hemos empezado a escribir en inglés. Lo que ocurre es que en el catálogo de MONTJOY’S se llamaba así a las estilográficas de sobremesa.

Como ya se decía en la historia, por entonces en España se valoraba más lo extranjero (no hemos cambiado mucho desde entonces) y en estilográficas, sobre todo las inglesas y norteamericanas. Puede que de ahí la razón del nombre.
Estas plumas dotaban a las bases, llamadas “Escristilográficos” por la marca, y que en la época adornaban numerosos despachos de prestigio. Podían ser simples o dobles, en cristal, marmolita negra, ónix, o mármoles, con posibles aplicaciones de esmaltes, cuero repujado estilo florentino, y plata chapada en oro. También podían llevar figuras, relojes, calendarios, pesacartas o sujetapapeles.

Las “cornetas” (llamadas también “tulipas”) de las bases podían ser lisas, con tres aros dorados, o con bordones.

Las estilográficas eran todas del mismo diseño: un cilindro central en celuloide con la ranura para la palanca de carga, una contera larga negra en ebonita, y una boquilla también de ebonita en forma de diábolo asimétrico, que portaba un plumín abierto marcado, en oro de 14 Kt, fabricado por Damiá Onsés. La longitud total era de unos 19,5 cm. Los anillos del cuerpo y la palanca de carga iban dorados en 9 Kt.
Las dos siguientes son las usuales con tres aros. La primera se corresponde con la foto de cabecera, donde la “corneta” tiene el embudo en ebonita roja como la boquilla de la segunda pluma.

Pluma de un solo aro dorado. Contera de ebonita amarronada.

Pluma en celuloide “hielo cuarteado” (cracked ice) sin aros. El grabado del cuerpo pone tan solo “The Montjoy’s”, sin el usual “Pen” final.

Pluma de sobremesa atípica en cuanto que lleva un anillo troquelado propio de otras plumas de bolsillo de la marca.

Y finalmente, un portaminas de sobremesa, también grabado “The Montjoy’s”

Para terminar, recordemos que las plumas de sobremesa han sido siempre mucho menos numerosas que las de bolsillo, más engorrosas de conservar una vez fuera de su lugar habitual, y pertenecientes a una clase social que podía permitirse otras estilográficas, de forma que una vez acabada su función, generalmente han desaparecido, aunque siempre menos que sus correspondientes bases, hoy consideradas “inútiles trastos viejos”.



Miguel Huineman

Agradecemos a quienes han prestado sus ejemplares para fotografía, o enviado sus imágenes.

MONTJOY’S (Celuloide) – Plumas “Rectas”


De toda la producción de Montjoy’s, las plumas de celuloide con extremos truncados “rectos” (o cónicos) son las más numerosas y variadas.

Por tamaño y colores, veamos una comparativa:

Por formas igual, que intentaremos presentar a continuación.
Empecemos por una Safety “200” (del catálogo)

Continuamos por una que creemos que es la “700” del catálogo (podía ser la “800”), que clama su parecido con una Parker Duofold.

Seguida de su “hermana mayor”, la “1000”, que pese a ser de palanca y tener un clip de sustitución, no puede negar ir disfrazada de Duofold “Big Red”.

Los dos modelos anteriores podían ser en colores lisos, o en jaspeados verdes o azules.
Por el clip remachado, la siguiente pluma larga, pero más fina que las anteriores, parece ser una “40”.

De diseño antiguo (sin tapones en cuerpo y capuchón), con el clip inserto a medio capuchón, es ésta en un celuloide muy “Sheaffer’s Radite”.

A continuación, una pluma media y gruesa….
...que tiene una “melliza rara” en la familia Montjoy’s: es de carga por botón.

Por si hay dudas, el marcaje está nítido. El alimentador recuerda al de las Duofold.
Y otra del mismo modelo, de palanca, en otra coloración, y con clip y anillo diferentes.

Otra como la anterior, con un clip típico Montjoy’s (frecuente en plumas pequeñas) y con extremos cónicos. El portaminas a juego era bastante usual (aún no había bolígrafos).
Una pluma pequeña con el clip y tapones anteriores, y un anillo también usual.

El mismo modelo anterior con un clip inusual, que no hemos visto en otras plumas. Puede ser de sustitución.
Pluma pequeña, de un precioso celuloide en aguas doradas. Muy frecuente, debió de ser un modelo muy popular.
El mismo modelo, con otro clip.
Pluma pequeña de otro modelo.
Y de las pequeñas, pasamos a los modelos grandes.
La siguiente es la pluma de la foto de la cabecera, un modelo único y extraño en cuanto no tiene el “estilo” de la marca. Es de carga por botón, con un capuchón de tapón alto. El anillo central es ancho y decorado. La boquilla y el escalón del cuerpo tampoco son típicos.
En cambio, la siguiente es típica, y la mayor pluma conocida de Montjoy’s (13,8 cm. cerrada, las grandes ojivales miden 13,5 cm).
Otra similar, con clip “Sheaffer’s” en vez de “Waterman’s”
Hemos visto que Montjoy’s tiene continuas copias de otras plumas extranjeras que por entonces estuvieran teniendo éxito, pero a veces el “origen” era apabullante. Veamos las siguientes plumas específicas:
No cabe duda de que la Pelikan 100 (1929) era una pluma buena, famosa y deseada. Incluso teniendo que copiarla con su mecanismo de pistón (solo conocemos otro modelo en la marca), debió merecer la pena. Abajo se comparan ambas.
Igual pasaba con la icónica Wahl-Eversharp Doric (1931) con sus facetados y magníficos celuloides.
Abajo, una comparativa de ambas, cambiando a las clásicas negras, porque los clips de ambas Montjoy’s son diferentes, y merecen conocerse.
Y ahora, copiando a una Waterman “Lady Patrician” (1930).
Con una variante propia y preciosa: algo más pequeña y facetada.
Muchas, ¿verdad?


Miguel Huineman 

Con agradecimiento a quienes han prestado sus colecciones para fotografía.